Exposición Secretos Latentes

Exposición Secretos Latentes

Secretos Latentes’

Belén es evanescente. Tan frágil que si la abrazas parece desaparecer envuelta en otra época disfrazada de Venus de la Concha moderna.
A veces y a voluntad, se vuelve transparente. Es entonces cuando surge su expresión más profunda. Aquella que la aparta a ratos de la seguridad del hogar conocido para adentrarse en su esfera de libertad, para soñar sueños pétreos unas veces. Profundos, insondables. Otras en cambio, livianos y etéreos como el papel al soplido del viento. Del papel siempre preñado de historias heredadas.
Belén Orta realiza su obra con los libros sacrificados de un íntimo bagaje. Deconstruye, construye y crea con las páginas un discurso escultórico nuevo y superior. Narra episodios inéditos unas veces y otras, da testimonio de un mensaje oculto del que ella es única conocedora. Homenaje sincero de efímera materia. Personajes de cuento presos, que libera de sus amarillas hojas. Su obra es así. Sutil, pero profunda. Ese es su sueño.
Kraser es como los dioses de las mitologías griegas. Rotundo e impredecible en el universo interior que parece olvidar en su cotidianidad de gigante travieso. Es auténtico y místico. Imprescindible verlo enfrentado a su mundo onírico para entender su misteriosa transformación de pintor surrealista.
Detrás de una obra como la de Kraser, hay un coloso soñando espacios misteriosos, entretejidos con una naturaleza, que se apropia del lienzo en rizomas celestes de otra realidad paralela.
De sus pinceles brotan tranquilos animales que parecen custodiar el mundo encriptado de sus sueños. ¿Lo muestra todo? ¿Lo oculta todo? Entre los destrozados cofres, alguna llave nos hace dudar si es posible acceder al mensaje completo. Su pintura es enérgica y colorista. Casi violenta.
En esa realidad oculta parecen coincidir. Narran un mundo sólo entendible en los cuentos, o en los libros que Belén deshoja para hacerlos más bellos.
Secretos Latentes es una muestra de estos dos magníficos artistas, que conviven en su espacio individual, pero que se vuelve común a voluntad y sobre algunas de las obras que aquí vemos. Se intervienen conjuntamente y ese espacio íntimo de cada uno, es ahora la obra de ambos. ¿Kraser o Belén? ¿Belén o Kraser?
Esta interesante propuesta nos invita a descubrir como dos artistas tan aparentemente opuestos, se alían, con un extraordinario respeto, para crear una aventura diferente a la de cada uno de ellos. Una simbiosis misteriosa donde ya no sabemos cuáles son las fronteras del sueño de Belén y cuáles las de Kraser.
Si difícil es soñar el mismo sueño, lo es más soñarlo al mismo tiempo.
Nos envolverán los dos, e inevitablemente, soñaremos con ellos.

Marian G. Arroyo. Crítica de arte